Miércoles, Octubre 04, 2006
Nuevos subgéneros cinematográficos

Comedia de cameos: en realidad, no sabemos muy bien de que va la película en cuestión, pero sale algún icono hortera de los 80, ya sea David Husselhoff o Chuck Norris. Otros hacen del cameo en cuestión una marca de fábrica, como el personaje de Jennifer Coolidge (la de la foto) en "American Pie". Esta especie de Pamela Anderson cuarentona, más conocida como La Madre de Stifler, convirtió en emblemáticos los momentos finales de la saga.
Comedia fantofamiliar: dícese de ese tipo de películas con un protagonista cuya estable y felizona vida mediocre se ve alterada por algún objeto/suceso/poder/llámalo x que cambia de alguna manera su existencia, ya sea a peor o a mejor. Todos estos filmes tienen la misma moraleja: no intentes cambiar tu vida, no vaya a ser que se ponga aún peor. Como ejemplo, "Click" con Adam Sandler, "Mentiroso compulsivo" del pesado de Jim Carrey y algo así como un millón de telefilmes de principios de los noventa. (¿Alguien se acuerda de "Una bruja en la universidad", con Zelda Rubinstein?)
Comedia romanguarra: es ese tipo de comedia romántica que se presenta disfrazada bajo la piel de la escatología, el humor grueso y lo políticamente incorrecto. Así engañados, acudimos al cine para encontrarnos con un pastelón sibilinamente camuflado con algún que otro gag insustancial. Un ejemplo que viene al pelo: la horrible "De boda en boda" o para más inri, "Los padres de ella".
MTV: más claro agua. No sólo incluye películas alienígenas como aquella versión hip-hop de "Carmen" sino también disimulados plagios a películas de culto como "Donnie Darko" (véase "El efecto mariposa")
Fantasía matrixpiro empezó la moda con aquella cosa infecta que algunos llaman "Blade" (otros la llamamos de otra forma más ofensiva). Llegaban los vampiros makineros, con guardapolvos negros igualitos a los de Neo, malos de opereta bufa, actores sacados de lo más profundo del infierno -un lugar donde a los actores malos se les obliga a visionar una y otra vez toda la saga de "Desaparecido en Combate" y "Delta Force"- y una estética que mezcla el anuncio de Jacq's con la típica rave gótica del viernes por la noche en el Heaven. La película todavía más horrible que "Blade" es "Underworld".
Película de autobombo: es ese tipo de película con la que el actor/actriz de turno se reafirman, ya sea la típica Demi Moore de la vida que quiere amortizar sus ocho mil operaciones de cirugía estética ("Striptease") o el típico Kevin Smith de la vida que pretende que sus hijos puedan ver sus películas ("Una chica de Jersey"). Un ejempo muy evidente es la cornuda Jennifer Aniston: ¿que mi marido me deja por una más mona? Pues me despeloto en "Separados", para que todo el mundo vea lo que se ha perdido.



