Martes, Agosto 22, 2006

Sobre el cambio positivo de existencia a vida

Nací, como hacen todas las criaturas alguna vez. Pasé por las diversas etapas del crecimiento. Desarrollé los cinco sentidos de forma más o menos correcta, luego fui adquiriendo las predecibles fobias, filias, etcétera. Estuve enferma durante muchos años. Luego me curé. No noté mucho la transición de un estado a otro. Cuando esto iba acabando me enamoré de una persona o eso creo. Pasaron algunos años y las cosas no iban especialmente mal ni especialmente bien. Se puede decir que me mantuve en un estado apático hasta entonces. Es posible que en el transcurso de mi silenciosa existencia se hubiera desarrollado en mí una vida latente que todavía no había hallado una salida plausible. No importaba porque no lo sabía. Hice algunas cosas insignificantes, compartí la soledad con otros de vez en cuando, pero entonces te conocí. Fue una conmoción pero no me di cuenta en esos momentos.

No noté como un terremoto que sacudiese la superficie de la tierra: fue más bien como el lento devenir de las placas tectónicas al irse encajando a lo largo de la eternidad. Pero pasaba el tiempo y como dice la canción, todo seguía igual. Llegó el momento en el que supe que tendría que volver a buscarte (¿tienes idea de lo difícil que fue recuperar un vislumbre, un reflejo, una impresión pasajera?) o naufragaría en el intento. Y te encontré. No tenía la belleza, la inteligencia ni los recursos necesarios...pero hice uso de mi único talento y creé un mundo para ti, un lugar abstracto donde sólo contasen las palabras. Al final, las palabras fueron nuestras peores enemigas: la última barrera y la más difícil de atravesar.

Pero decidiste. Para hacerlo, te convertiste, por un momento, en alguien diferente. No importaba; para traerte hasta aquí, yo también tuve que transformarse en otra persona. Pero lo conseguimos. En el mismo momento en el que nos encontramos, en mitad de la calle y nos agarramos el uno al otro con más desesperación que contento, algo se rompía, pero no supe que era hasta mucho más tarde. Eran los trozos de una existencia, a la que venía a sustituir, despacio pero implacablemente, la vida.


Viernes, Agosto 11, 2006

Lo que hay que tener en el Ipod (Parte II)

Aunque Apple no me paga publicidad y yo no tengo IPod, sino un MuVo que me gusta muchísimo más e incluso es más mono, vuelvo a la carga con una selección no de mal gusto, ni de buen gusto sino de Mi gusto. Canciones que pueden sorprender o aberrar pero nunca os aburrirán.

1- Johnny Cash-Men in Black: como un clásico siempre tiene que caer en esta ya clásica lista y como J.C. está de moda por la película esa de Joaquim Phoenix, yo os recomiendo que os olvidéis de ese horror de versión de Loquillo y recuperéis este gran tema que dio al cantante el definitivo apodo de El Hombre de Negro.

2-Nekromantix-Gargoyles over Copenhagen: una buena introducción para descubrir el psychobilly, estilo musical que aúna el rockabilly con el punk, es decir, como Brian Seltzer tocando con los Ramones. Razones para elegir a Nekromantix: llevan un contrabajo en forma de ataúd y nos avisan de una invasión de gárgolas que acabará con toda la humanidad. ¿Se puede pedir más?.

3-Stille Volk-To tame a land: una versión ultra-marciana de aquella canción tan mala que facturaron los Maiden después de leerse "Dune". La gracia de la versión la aportan los instrumentos medievales que caracterizan la música de este grupo y las voces cavernosas, que no deathmetaleras, del tipo profeta-del-desierto.

4-Aarni-Niut Net Meru: ellos dicen que hacen doom avantgarde (:o). Pues vale. Raros son y esta canción, dotada de un efecto de voz brutal y más rara que un perro verde con lunares rosas mola.

5- Gershwin-Rhapsody in Blue: el problema de los grandes clásicos es que ya todo el mundo los da por sentados, de modo que a casi nadie se le ocurre pararse a disfrutarlos minuto a minuto. Si lo hiciera, descubriría la maravilla de esta rapsodia en azul que todavía sorprende por su increíble frescura. (Por cierto: que precioso el sketch de "Fantasia 2000" correspondiente a este tema).

6-Miranda Sex Garden-Sleeping Beauty: dentro de las brumosas tierras del goth, en desganada colaboración con el metal, deambulan grupos de voz susurrante, instrumentación delicada y atmósferas evanescentes. ¡Qué bonito!. Cuidado, que empacha.

7- Discipline-Before the Storm: fantástico rock progresivo (ese melotrón...como se echa de menos en algunos grupos actuales) de la mano de este grupo americano bendecido con el don del buen gusto.

8- Sisters of Mercy-Detonation Boulevard: aunque sean una patata en directo, Sisters of Mercy tiene temazos tan buenos y pegadizos como éste. No lo tocaron en el concierto los muy desgraciados.

9-Hamburguesa Vegetal-Fósforo: si la del corral es la canción del verano, se cometerá una flagrante injusticia porque este elegante grupo de estilo inclasificable se está convirtiendo en el gran hit del youtube. Y ya se sabe que todos los grandes éxitos se forjan antes en Internet...No perderse el vídeo

10-Crash Test Dumnies-The Psychic: personalmente me encanta la voz del cantante, tan cavernosa y personal. Además el disco al que corresponda la canción, "God shuffled his feet", está lleno de buenos temas y grandes estribillos. A veces, estos pocos elementos son los que hacen falta para facturar un buen trabajo.


Australia

A lo largo de nuestras vidas, todos tenemos unas metas pequeñitas que vamos alcanzando como si fueran las etapas de un tour ciclista y que son las que nos mantienen razonablemente vivos y satisfechos. Luego está la Gran Meta, que es un umbral por el que pocos conseguimos pasar: puede ser obtener un determinado coche, conquistar a alguna persona en particular, conseguir vivir haciendo lo que a uno le gusta, escalar un Everest cualquiera y tantos otros objetivos que la conocida tenacidad humana a veces puede superar, a veces no. Mi Gran Meta es viajar a Australia. ¿Es por los koalas, por los eucaliptos, por el desierto, por los arrecifes de coral...? No lo sé. Sólo puedo decir en mi defensa que he soñado con Australia desde que tenía uso de razón. ¿Alguna vez os ha pasado sentiros nativos de un lugar que nunca habéis conocido? Seguro que sí. Yo he conocido a japoneses que por un lamentable error de la naturaleza se apellidaban Martín y nunca habían pisado Japón: a veces las circunstancias nos colocan en lugares a los que no pertenecemos. En el antiguo territorio nubio en Egipto, una turista alemana vivía en un barquito sobre el Nilo, perfectamente integrada en la vida del pueblo: había encontrado su pertenencia. Historias como éstas hay tantas como personas y si uno viaja lo suficiente y se abre un poco de orejas, podrá escucharlas.

Por eso yo, cuando por fin consiga emigrar a las antípodas de este país mío que nunca me gustó, cuando mi nombre y mi recuerdo se convierta en cenizas en la memoria de todos aquellos que me conocieron, entonces podré decir que he alcanzado mi último gran objetivo: desaparecer.


Jueves, Agosto 10, 2006

Ángel de venganza

Thana, una chica muda, sufre la violación de un hombre y después, en su propia casa, de otro. Thana coge una pistola y comienza a rondar por las calles, en busca de la venganza. Finalmente, Thana se disfraza de monja y hace caer el Castigo de Dios sobre todos los hombres de este mundo: la expiación no es tal sin el exterminio.

A la espera de que editen esta película en DVD, no viene mal recordarla como una de esas sorpresas con las que la televisión obsequia de vez en cuando si uno es suficientemente insomne. El tema del asesino en serie, ya tratado en otra película de Abel Ferrara, "El asesino del taladro", cobra nuevos bríos, presentando a un potente personaje principal que puede emparentarse con la Catherine Deneuve de "Repulsión" o la Natassja Kinski de "La mujer pantera": las dignas hijas de Eros y Tánatos. Por lo demás, es puro Abel Ferrara; estética bizarra, ultraviolencia, personajes enfermizos y un mensaje moral ambiguo. ¿Es lícito tomarse la venganza por tu mano? Sí, pero que muera hasta el apuntador...


Martes, Agosto 08, 2006

Razas de noche

Hay películas que ni siquiera con el tiempo llegan a ser lo que un día prometieron ser, pero siguen gustándonos mucho. Por aquí quería yo hacer pasar un filme llamado "Razas de noche", que se basa en uno de los mejores relatos de Clive Barker, "Cabal" (también dirige Barker). En un principio, la película habría tenido la intención de reflejar el universo de Barker, alucinado, monstruoso...y aliñado con una cierta perspectiva pseudohistórica que dotaba de un encuadre "real" a la historia. Muy deudores de los horrores lovecraftianos, las criaturas de Midian, seres de fisonomías surreales dotados de un alma casi humana, sobreviven escondidos de la luz del día hasta que se ven enfrentados a dos acontecimientos cruciales: la llegada de una especie de mesías a su ciudad-cementerio y la psicótica persecución de un hombre obsesionado con ellos.

Por supuesto, el diseño de las criaturas sigue siendo alucinante, desde la mujer-puercoespín hasta el hombre con rostro de medialuna o el sátiro caníbal...muy en la línea de personajes tan ilustres en el terror como Pinhead, de "Hellraiser". La historia, descaradamente mesiánica, tiene un arranque interesantísimo y lleno de misterio, pero tropieza con una serie de altibajos que entorpecen el devenir de la trama, aunque conserva muchos momentos potentes, como la presentación del submundo midiano al nuevo mesías o el relato de las batallas históricas entre las Razas de Noche y sus perseguidores, los Naturales (es decir, los seres humanos "normales"). Para aclararnos, "Razas de noche" no alcanza, ni mucho menos, las cotas de "Hellraiser", aunque ésta haya envejecido fatal: con todo, puede resultar un engendro, pero sin duda, un engendro con mucho encanto.